Sola

Después de una fuerte discusión con él, se fue a su habitación.
Se había ido y no sabía si volvería.
Estaba enfadada y caliente, necesitaba desfogarse.


Sacó de su mesita de noche su juguete y el mp3.  Se colocó los auriculares y se tumbó en la cama.
Mientras sonaba una música sensual se acarició sus pechos deteniéndose en sus pezones y pellizcándolos.


Deslizó una mano por su abdomen, como una caricia, hasta el interior de sus muslos y separó las piernas.
- Tócame - murmuró y hundió sus dedos dentro de ella dejando escapar un gemido.
Con una mano pellizcaba sus pezones y con la otra se friccionaba lenta y rítmicamente.
Gimió y levantó las caderas murmurando un deseo.
Agarró su juguete, lo encendió y se lo introdujo suavemente. Su espalda se arqueó y volvió a gemir cuando el vibrador desapareció dentro de su cuerpo.
Jadeaba mientras entraba y salía, primero con movimientos suaves y lentos y luego más fuertes y rápidos.
Cerró los ojos y se concentró en las sensaciones que bombardeaban su cuerpo.
La música seguía sonando en su mp3 y ella arqueaba la espalda y gemía hasta que todo acabó con un grito de placer.

El hormigueo en sus brazos y piernas se redujo y los latidos de su corazón volvieron a la normalidad.
El gozo dulce del orgasmo se disipó lentamente y abrió los ojos encontrándose de repente con la mirada de él.


Había vuelto.